lunes, 8 de septiembre de 2008

SEÑORES, NO ESTAMOS TAN MAL


Mi hermana lisa, una joven de 20 años de edad, esta en estado de embarazo. Creo, si mi memoria no me falla, que tiene 5 meses de gestacion. El sábado pasado, como a las 11: 00 p.m. le sobrevinieron unos fuertes dolores en la zona de la pelvis. Recuerdo que fue a mi habitación, a esa hora, para decirme que algo no andaba bien con el niño. Yo estaba viendo el programa "Y entonces...." donde iban a pasar la entrevista que le hiciera la sra. Tania Gautreaux al joven Chris Vargas, en el canal 37.

Como a las 11:45 el dolor era muy fuerte, por lo que me puse en accion inmediata para llevarla al hospital. Es aquí donde empieza nuestra odisea nocturna.

A sabiendas de que los Hospitales en nuestro país son una perdida de tiempo, decidí llevarla al Hospital Luis Eduardo Aybar, puesto que vivo a solo 2 minutos del mismo. Señores, me sorprendí bastante cuando entre al área de emergencia de este hospital. No se parece en nada al hospital al que mi mamá solía llevarme cuando estaba pequeño. Una área de emergencias totalmente remodelada, un grupo de médicos(o estudiantes), una área de información en funcionamiento y un aire del cual nos quejamos, pero por el frio que hacia, fueron de las cosas que me hicieron cambiar el mal concepto que tenia de los hospitales públicos.

Después de unos 5 minutos de nuestra llegada, los médicos que la atendieron le mandaron a realizarse una sonografía, para ver el estado de la criatura. Durante nuestro camino en el pasillo de la sala de emergencias al laboratorio donde realizan este tipo de estudio, nos encontramos con su esposo, quien había salido a nuestro encuentro después de haber salido del trabajo. El nos dijo que era mejor llevarla al Hospital General Regional Dr. Marcelino Vélez Santana, porque alla es donde trabaja el ginecólogo de ella. Al principio puse unas cuantas objeciones que se desbanecierón al verla agarrada de manos con su esposo, y me di cuenta que ya mi ayuda estaba de sobra. Al llegar al hospital de Herrera, como le dicen todos, note que el trato era el mismo que en el otro hospital. Llenamos un papel de admisión, le hicieron unas pruebas y la ingresaron durante toda la noche a base de sueros. Recibimos un trato profesional, medicación y una camilla decente, sin mencionar el hecho de que su seguro medico cubrió los gastos(sí, como oyeron, seguro medico en hospital)de internamiento.

Fue una noche muy dura para los tres. Regresamos a la casa a las 8:00 a.m del Sábado, pero gracias a Dios, mi hermana estaba fuera de peligro.
¿Que les quiero decir con esto? Si no hubiera ido personalmente, no lo creería. Señores, realmente no estamos tan mal.

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