lunes, 22 de febrero de 2010

GRACIAS POR HABERTE CONOCIDO


Gracias por haberme dejado tocarte, acariciarte, por todo lo que fuiste conmigo. Por haberme dedicado tu sonrisa, la cual no he podido olvidar, aun después de todo. Gracias por haberme dado tanto, por tu tiempo dedicado y tus atenciones, las cuales me hicieron tan feliz, por tu risa y por tu llanto, y por todas tus palabras, de amor. Lamento haberte desilusionado, por no dejar mis fantasmas atrás, por haberme rendido y no continuar hacia delante. Gracias por tus comidas y tus postres, era gracioso verte en la cocina, todo para complacerme. Por tu gentileza y amabilidad. Por haber seguido a mi lado aun después de mis enfados, de mis enojos y mis amarguras. Por todo eso tengo que darte las gracias, por haber estado cerca de mí, y por las miles de cosas que hiciste para agradarme. Gracias, porque nunca me mentiste, porque fuiste una persona honesta y sincera, porque aunque nunca lo exprese, me hiciste muy feliz. Gracias por haber estado junto a mí en mis días de tormento, de aflicción y de desamores del pasado. Por haber compartido conmigo tus secretos, tus virtudes y anhelos. Por haberme hecho parte de tu vida, de tus sueños y metas. Lamento no haber podido ser lo que esperabas que fuera, por haberte desilusionado, por no haberte amado. Y hoy, después de todo, acepto tu partida, triste por no haberte dado las gracias por haberme permitido conocerte

1 comentario:

La cherca dijo...

Es una pena pero recuerda que la vida sigue y nos hacemos furtes con cosas como esas.